(LV999) Capítulo 3 – Parte 7

Traductora: Pamela Rooseveth

Edición: Beriia


¡Hey, guys! He vuelto. Siento este laaaargo receso (de 7 días, ni más ni menos), pero ya he regresado.

He estado algo enfermilla, y por eso no pude traducir, me disculpo, pero ya estoy sana y planeo retomar la cartelera de siempre; como recordaréis, una nueva parte se publica cada tres días, así que la próxima será este jueves a las nueve, aunque creo que en América sería más bien el viernes de madrugada, no sé.

Contenta de estar de vuelta, Pamela Rooseveth.


Esta bien para ti convertirte en lo que quieras ser – Parte 7

Aunque se dirigían a Salumeria, tomaron varios desvíos para mantenerse alejados de cualquier cuidad a lo largo del camino. Al contrario de lo que habían creído, gracias a la anormal resistencia y potencia de los Kenta-Uros, llegaron a Salumeria en cinco días sin ningún problema aparente.

“Está finalmente a la vista… Qué nostálgico…”

Murmuró Takako como si sintiera algo muy profundo por un evento del pasado. Alice, quien viajaba dentro del carro, también reaccionó diciendo “¡Wow…!”. Asomó la cabeza al llegar, todos veían Salumeria con sonrisas y altas expectativas.

Kagami, que ya había estado allí muchas veces, y Menou, que la había visto desde el cielo incontables veces, no dirigían sus rostros inexpresivos hacia Salumeria, sino hacia Takako. Después de todo, la visión de ella era más sorprendente que la ciudad.

En el momento en el que llegaron a Salumeria, Takako ya no estaba manejando el carro. En cambio, estaba montando directamente en el Kenta-Uros. La rareza de esta visión ya no podía ser descrita con palabras.

“Aún así, me sorprende la tranquilidad con la que hemos viajado. Pensé que hubiéramos tenido más problemas.”

Murmuró Kagami medio dormido mientras se acercaban a la gigantesca puerta que les daba la bienvenida a Salumeria.

“Incluso si nos hubiéramos encontrado con humanos, habrían sido engañados, y si los Monstruos aparecían, Kagami-dono y Takako-dono los hubieran derrotado en un instante.”

“Como sea, ¿no habrá algún obstáculo para entrar al Castillo? Algo como uno de los cuatro reyes celestiales apareciendo delante de nosotros y diciendo “¡¡No vamos a permitir que entréis al Castillo del Rey Demonio!!”. Eso el lo que ocurre en los mangas, ¿no?”

“El Ejército del Rey Demonio tiene un objetivo diferente, por lo que no tratará de detenernos y tampoco tiene una razón para venir aquí. Sin embargo, el Grupo del Héroe sí puede atacarnos… Por cierto, Kagami-dono, ¿qué es un manga?”

“Te lo contaré después de que hayamos terminado con lo que estamos haciendo.”

“¿De verdad? ¡Kagami-Dono, eres el mejor! Pero…si el Ejército Rey Demonio se está moviendo de acuerdo a la voluntad del Rey Demonio… Gunuu … ¿Qué debería hacer?”

Kagami sonrió sin querer cuando vio la angustia de Menou al decir eso.

“No te preocupes ahora. Sólo piensa en ello cuando llegue el momento.”

Al menos, Menou estaba bien con aprender sobre manga en el futuro. Incluso si solo sabía eso, era suficiente como para que Kagami se sintiera suficientemente satisfecho. Al mismo tiempo, la tímida Alice sonrió mientras miraba a Menou y a Kagami.

“Menou-chan, ya es hora de ocultar tu cara así que, por favor, usa esa tela. Ten cuidado de no mostrarte ya que estamos en la ciudad.”

“A-Ah. Lo siento, Takako-dono.”

Recibiendo la orden de Takako, Menou se puso la tela para ocultar su rostro en el interior del carro.

En el último ultimísimo momento, Menou encaró a Alice y murmuró: “No se preocupe, diviértase”, y Alice felizmente le respondió con un “¡Sí!”.

“Vamos a entrar ~”

Se acercaron a una de las dos puertas situadas en el lado este y oeste de Salumeria, que estaban rodeadas por la pared gigante. Cuando llegaron a la puerta del este, Takako llamó una vez más para confirmar su entrada en la ciudad.

La puerta del este siempre estaba abierta a todo el mundo, incluso si un dragón gigante estaba pasando; en caso de que una persona peligrosa y/o sospechosa tratara de pasar, se colocaron guardias exclusivos de la ciudad fortificada delante de la puerta. Dado que se encontraban en el lado este solo para detener a los monstruos cercanos, uno generalmente podría pasar sin ser detenido.


“Esperen un minuto. Ustedes… son sospechosos, ¿de dónde vienen?”

Uno de los guardianes los miró, ya que había una mujer que se parecía a un hombre musculoso montando en la parte superior de un Kenta-Uros que tiraba de un carro (NT: Vamos, lo normal…) , y los detuvo justo cuando trataban de pasar.

Kagami, que ya había pensado que esto pasaría, se bajó del carro mientras suspiraba.

Cuando Takako dirigió una mirada llena de intención asesina al guardián, a pesar de no entender que fueron detenidos, Kagami inmediatamente se abrió paso entre ellos e intervino, ya que ninguno de ellos le estaba prestando atención.

“Somos aventureros que vinieron de Balman con algunos bienes. No hay nada sospechoso sobre nosotros.”

Después de que Kagami dijera esto, se mostró una parte de su ventana de estado, lo que demostró que él era un ser humano que no había cometido ningún delito. A continuación, comenzó a moverse mientras gruñía, como si estuviera considerando algo y el portero, que vio esto, mostró una mirada de desconfianza.

“¿Hm…? Extraño. ¿Qué hay dentro del carro? Puedo sentir algo parecido al poder mágico de un Demonio.”

“Sólo mi hermana pequeña y el cuerno del Blue Devil que recogimos de camino aquí. Obtuvimos una gran cantidad. Dado que no teníamos nada para almacenarlo, lo colocamos a la intemperie.”

Habían decidido el método para tratar con este tipo de desarrollo antes de que se detuvieran, y Alice apareció desde el interior del carro mientras sostenía un cuerno de Blue Devil en una de sus manos. Una luz parpadeó en los ojos del guardián, como si lo hubiera reflectado.

“¿Una hermanita…? Ella parece ser muy joven… ¿Puede luchar?

“Ella realmente no lucha. Originalmente la trajimos porque dijo que quería ir a Salumeria. Sólo se unió a nosotros para hacer turismo. Mira, esta ciudad es uno de los lugares más concurridos del país, ¿verdad?”

Escuchando a Kagami, el guardián contempló a Alice, que apareció desde el carro, con recelo. Pero, después de que Alice le mostrara su sonrisa por un tiempo, llegó a la conclusión de que no había nada malo y señaló que continuaran con un ligero movimiento de cabeza.

“Siento haberos detenido. Si el propósito es hacer turismo, entonces por favor disfrútenlo. Estamos en medio de las festividades. Cosas como desfiles están ocurriendo diariamente.”

Junto al carro estaba Takako, que les daba instrucciones a los Kenta-Uros, y mientras trataba de continuar moviéndose, Kagami se detuvo un momento mientras el guardián decía eso.

Kagami, que había visitado Salumeria innumerables veces, inclinó el cuello hacia el guardián confusión al escuchar la palabra ‘desfile’, que fue lo que lo detuvo.

“¿Una desfile? ¿En esta estación?

Incluso si Salumeria fuera la ciudad más vívida dentro del país, era extraño tener fiestas a la escala de un desfile de todos los días, ya que por lo general sólo pasaban dos o tres veces al año.

Eventos como desfiles se utilizaban para tratar de animar las cosas por la ciudad, ya que no había ninguna necesidad de organizar ninguna gran actuación y ocupar la calle principal de la ciudad, incluso si era el aniversario de la fundación de Salumeria.

“Es sobre lo que pasó el otro día. Había tipos que hablaban de los Demonios de la Armada del Rey Demonio comenzando su invasión sin ninguna noticia en absoluto, y aunque Salumeria ya había sido atacada varias veces… ¡Toda la batalla fue una victoria completa! Con el Rey Demonio, así como la Armada del Rey Demonio, vistos como una amenaza trivial ahora, se está formando una Unidad de Sometimiento del Rey Demonio a gran escala. El desfile es una celebración de preparación para orar por la buena suerte de los que van a pelear.”

Al enterarse de esto, la expresión de Kagami se puso ligeramente rígida.

“Entonces… ¿Cuándo partirá la Unidad de Sometimiento del Rey Demonio?”

“Mañana. Estaban honrando a los guerreros de ayer, y hoy los guerreros voluntarios decidieron partir mañana por la mañana. Cuando regresen de someter al Rey Demonio, habrá otro desfile. Usted no se aburrirá si se queda en esta ciudad por un tiempo, ¿sabe?”

Las cosas habían progresado de manera significativa más allá de lo que había pensado. Kagami corrió a donde estaba Takako, dándole la espalda al guardián, ya que su expresión se volvió turbia e inquieta. Incluso si la Unidad de Sometimiento del Rey Demonio se dirigiera hacia el castillo del Rey Demonio ahora, Kagami estaba convencido de que absolutamente todos serían totalmente aniquilados o, a lo mejor, dados de vuelta medio vacíos.

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Sobre nosotros Tibe

Un simple traductor con un poco de tiempo para brindarles una que otra traducción medianamente decente de alguna novela medianamente decente~