(LV999) Capítulo 2 – Parte 15

Traductora: Pamela Rooseveth

Edición: Beriia


¡Ha llegado el momento que todos habéis estado esperando! ¡Finalmente podréis saber el desenlace del capítulo 2!

El próximo miércoles os deleitará una doble entrega en celebración al comienzo del capítulo 3, que cuenta con 17 partes y es el más largo de los capítulos que están disponibles en inglés.

Que disfrutéis de Kagami y sus locuras,

Pamela Rooseveth


Ese tipo de cosas, ¿qué valor tienen? – Parte 15

“¿Estas diciendo… que el Rey Demonio está enfermo?”

Cuando su miedo amainó, el Demonio recordó haber conocido al Rey en persona en su castillo antes de venir aquí. La seguridad del Rey Demonio tenía prioridad sobre cualquier otra cosa, pero, quitando eso, el Rey Demonio, sin duda, había estado majestuosamente sentado en su trono.

No había nada particularmente extraño en lo que recordaba, aunque podría estar equivocado sobre ello. Como siempre, el Rey Demonio había estado sentado en su trono en la parte más profunda del inmenso palacio. Aquel que se hacía llamar el General de la Armada del Rey Demonio, y que también servía como mayordomo del Rey, Estelar Urgot[1], había estado a la derecha del trono y había dado la orden de atacar la ciudad.

A pesar de que no había pensado nada extraño por aquel entonces, en ese momento el Demonio se dio cuenta de que algo estaba mal.

“¿…El que me dio la orden no fue el Rey Demonio?”

Murmuró mientras se ponía una mano en la boca, a pesar de sus preocupaciones. Kagami sonrió sin duda al escuchar esto.

“¿Hey, no es aún muy pronto para decidirlo?”

“L-Lo es, pero ¡espera! El Rey Demonio estaba cerca, ¿¡no podría haber negado la orden!?”

“Es por eso que dije que es demasiado pronto como para sacar conclusiones precipitadas. Yo, de igual forma, no sé lo que pasó. Existe la posibilidad de que experimentara un cambió en su personalidad y tratara de conquistar el mundo, ¿pero no sería más posible que estuviera siendo manipulado por alguien?”

“¿Siendo manipulado? ¡Imposible! ¡Es imposible para un caballero como el Rey Demonio ser manipulado!”

“Solo estoy diciendo que es una posibilidad. No sé si es cierto, pero Alice dijo que el Rey Demonio está enfermo.”

Por el momento, como no se sabía si el Rey Demonio emitió la orden o no, la sed de sangre de Kagami desapareció y él respondió con optimismo.

El Demonio consideró las palabras de Kagami. Si la historia era verdad, la existencia de Kagami se convertiría en peligrosa para él. Originalmente, el propósito de la operación era dejar que los Aventureros reunidos en esta ciudad conocieran la existencia de la Armada del Rey Demonio. El objetivo era aplastar a los Aventureros con la sensación de que ningún lugar era seguro para que, en el futuro, fueran más propensos a morir. El objetivo no era destruir a los Aventureros.

Por lo menos, no sería un gran problema si regresaba ahora. El Demonio se quitó la capa y dispersó su magia corporal mientras emitía un comando.

“¡Máxima velocidad hacia el castillo del Rey Demonio! ¡Confirmad las verdaderas intenciones del Rey Demonio-sama…!”

Cuando el Demonio terminó de emitir el comando, la bandada de Hell Crows cambió inmediatamente su curso y se dirigió hacia el suroeste de Balman.

“No, no te dejaré hacer eso.”

Al mismo tiempo, Kagami cogió la cabeza del Hell Crow que estaba montando y por la fuerza la movió hacia los otros Hell Crows.

Cuando llegó lo suficientemente cerca, saltó fuera de su Hell Crow y agarró a otro, lanzándolo hacia los demás en el aire. Entonces aterrizó de nuevo en el primer Hell Crow, como si lo hubiera adiestrado para que lo cogiera cuando caía.

“¡Mira! ¡Rápido! ¡Cura antes de que caiga! ¡Sana!”

Kagami cogió la cabeza del Hell Crow de nuevo y y lo movió hacia los dos Hell Crows que se habían convertido en gemas y oro. Movió ambos brazos a una velocidad que era demasiado rápida como para ser vista y lo atrapó todo.

“¿Qué estás haciendo, t-tú, bastardo? ¿No estás preocupado también por el Rey Demonio-sama? ¡Tengo que ir a confirmarlo! ¡Independientemente de si esta operación es algo que el Rey Demonio quiere o no!”

(NT: A partir de ahora, el que tartamudea siempre es el Demonio.)

“No, pero… son Hell Crows.”

¿Porqué son Hell Crows? El Demonio no podían entenderlo para nada  y se sentía como si estuviera demente mientras veía al Aldeano regodeándose delante de él.

“E-Entonces, voy a dejar que me sigas, ¡bastardo! ¡Después de seguirme, te voy a dejar lidiar con los Hell Crows como quieras! ¿Qué hay sobre eso?”

“No~, bueno, es absolutamente necesario que lleve a Alice conmigo.”

“¡E-Entonces, está bien que traigas a Alice-sama también! ¡Vamos a dejar que monte uno de los Hell Crows que he mandado descender hace un momento y que se dirigen al castillo del Rey Demonio! ¡No deberías tener ninguna queja sobre eso!”

“¿Acaso quieres que se mueran al momento en que toquen el suelo? Hay un Héroe abajo, ¿recuerdas?”

“¡En ese caso, ve separado y lleva a Alice-sama contigo! ¡Te esperaré!”

“¡Cálmate!”

Kagami gesticuló para que el Demonio, que estaba gritando, cerrara la boca, antes de mirarle a los ojos seriamente.

“Hay una posibilidad de que el Rey Demonio esté siendo manipulado y también hay una posibilidad de que hicieras el tonto viniendo aquí. Si vas y tratas de confirmarlo, el Rey Demonio, o más bien tú, podríais poneros en peligro. No pongas el carro por delante del caballo, ¿no sería más fácil investigar en secreto la manera de entrar en el castillo del Rey Demonio después de haber fingido ser golpeado hasta la muerte por los humanos? Además, no quiero que haya un rumor raro sobre mí viajando junto a un Demonio que fue traicionado. En otras palabras, nadie se beneficiaría de que hiciéramos este viaje. Es por eso que creo que el derrotar a los Hell Crows de esta forma sería una situación favorable para todos. Además, sería molesto dejar que todos estos Hell Crows llenos de piedras preciosas y oro llegaran al castillo del Rey Demonio. Extremadamente molesto. Esto es muy importante. Es mucho mejor que ir caminando allí cuando quiera piedras preciosas y oro. ¿Lo entiendes?”

“No lo entiendo para nada.”

Cuando el Demonio respondió, Kagami saltó a otro Hell Crow. Luego saltó a un tercero casi como si hubiera pateado al anterior, y repitió esta acción múltiples veces a la velocidad del rayo.

En el momento en el que saltaba de un Hell Crow, este se transformaba en piedras preciosas y oro. Cuando el último Hell Crow, el cuál el Demonio estaba montando, descendió hacia el suelo para escapar, Kagami comenzó a recoger las gemas y el oro que caían.

El Demonio estaba aturdido y sólo pudo observar a Kagami. No hubo ningún momento en el que interfiriera tampoco. Los diez Hell Crows habían sido asesinados en diez segundos y el suyo era el único que quedaba.

“B-Bastardo. Dios mío… no, eso fue demasiado rápido. ¡Deja de recoger gemas! ¡Estás cargando demasiado! ¡A este ritmo, vamos a caer como los demás Hell Crows!”

“¿Qué quieres decir con eso?”

Efectivamente, Kagami estaba con el Demonio en su montura, y una gran cantidad de gemas y oro había sido apilada en la parte superior del Hell Crow. Con un “¡Gueh!”, el Hell Crow dejó escapar un llanto amargo y progresivamente redujo su altura.

Kagami, que se había deslizado un poco del lomo del pájaro, golpeó a los Hell Crows encima de él, los que habían vuelto al ver que su amo no los seguía. Cuando el último de ellos se convirtió en trozos de gemas y oro, Kagami y el Demonio cayeron, junto a sus tesoros recogidos.

“¿V-Va esto a salvarnos si caemos? ¿Esto está bien?”

“Si es desde esta altura, probablemente… A mí puede que me duela un poco. En cuanto a ti, puede ser muy doloroso.”

“¿Q-Qué acabas…de decir? ¡…AaaaaAAH!”

Kagami y el Demonio cayeron en medio de un vasto bosque que existía en el suroeste de Balman. Kagami se estrelló en el suelo en línea recta, mientras que el Demonio fue golpeado por árboles y hojas.

“¿Q-Qué estás haciendo?”

“¿No quemaste mis ropas? Quiero envolver las gemas con ropa.”

Kagami colocaba la capa que tomó del Demonio y comenzó a mover el oro y las gemas caídas sobre ella. El Demonio, que había sido herido por la caída, silenciosamente lo observaba.

“Ahora que lo pienso, no te pregunté tu nombre, ¿cuál es?”

Le preguntó Kagami al Demonio, que estaba apoyado en un árbol, mientras él recogía gemas.

“Menou Abebrasham… Un descendiente de una familia que ha servido al Rey Demonio por eras. El Rey Demonio-sama… comencé a servirle a él y a Alice-sama hace tres años.”

“Hee∼ Entonces eres bastante joven. Eso me recuerda, cuando fui al palacio del Rey Demonio hace mucho tiempo, había un hombre con pinta de mayordomo junto al Rey Demonio.”

“Ese debió ser mi abuelo. Falleció hace tres años. Puso sus esperanzas en mi, y se supone que yo lo suceda.”

Kagami continuó la recolección de gemas mientras escuchaba a Menou. A pesar de que un Demonio estaba tan cerca, Kagami continuó con sus labores, como si no hubiera allí ningún enemigo de su especie. Menou se sintió extraño cuando lo vio.

“Tú, bastardo… ¿no vas a matarme?”

“No hagas una pregunta como esa. Suena estúpido.”

“¿Suena estúpido, dices?”

Si un Demonio y un Humano estaban tratando de arreglar las cosas entre sí, sería normal que trataran de matarse el uno al otro. Era extraño que el hombre enfrente de él no lo hiciera, y sus palabras inesperadas hicieron a Menou perder los estribos.

“Es obvio luchar si odias a los humanos y estás en una situación donde luchar es la única opción, pero tú no pareces ser ese tipo de persona. Más que nada… ¿no estás realmente preocupado por Alice y el Rey Demonio justo ahora? Como un buen tipo, por ejemplo.”

Menou entró en shock por un momento a causa de estás palabras inesperadas pero, por alguna razón, fue convencido inmediatamente. La credibilidad de Kagami también se vio reforzada por el hecho de que, a pesar de que en esta situación Menou no podía hacer nada, él continuó recogiendo gemas sin dañar al Demonio.

“Bueno, ya he reunido todos los tesoros. Iré a casa y diré que he vencido a todos. Traeré aquí a Alice alrededor del mediodía de mañana, e iremos al Castillo del Rey Demonio juntos en ese momento. Sólo había planeado enviar a Alice allí, pero también quiero ver en qué condición se encuentra el Rey Demonio.”

“¿Por qué tenemos que ir juntos? ¿No habrá un mayor riesgo de ser cazados por humanos?”

“¿Pero no será peligroso para ti tratar de volver desde aquí por ti mismo? Además, incluso si consigues volver, es peligroso. ¿No será más tranquilizador si Alice está con nosotros? No tienes que preocuparte por nada, ya que voy a protegerla.”

Menou se quedó estupefacto. Después de ver su expresión, Kagami dijo: “Bueno, nos vemos mañana”, y se fue. Llevaba las gemas y el oro envueltos en la capa del Demonio a su espalda.

“¿El Rey Demonio-sama y Alice-sama son amigos de un humano? ………………………….Hmph.”

Menou se lo imaginó y resopló mientras pensaba: “También hay este tipo de humanos…”. Aunque era muy ligeramente, aceptó a Kagami.

Repentinamente levantó la vista hacia el cielo nocturno y vio la luna llena. Su estado de ánimo se hizo más brillante y se calmó al oír el viento soplando a través del cielo estrellado.

Había atacado y había sido derrotado. No había salido victorioso, pero el consuelo llenó su corazón de asombro.

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1. NT: A estas alturas no sé si es chico o chica.