(Overlord) [Volumen 13] Capítulo 1 – Parte 6

Nota de Prox: Este es el capitulo de Neia, la waifu indiscutible junto a CZ de este volumen, disfrutenlo~

  • Traductor: Pendragon
  • Corrector(a): Naor
  • Supervisor: Prox


Parte 6


“De prisa –”

“–Uooooohhhh!”

Un grito resonó alrededor Neia mientras volaba una piedra. Parecía borrar la ansiedad en su corazón.

La piedra golpeo a los semi-humanos. Que aun dudaban. Aunque estaba muy lejos de ser fatal, pareciera que había causado cierta cantidad de daño.

“Hey, chicos! ¡Dense prisa y ataquen! ¡Olvídense de los niños a los que tienen como rehenes!”.

Neia reconoció al soldado que estaba gritando.

Él era el padre del niño que el Rey hechicero había matado cuando liberaron el primer campo de prisioneros.

Neia se sorprendió de encontrarlo en este lugar.

“Si logran pasar, rehenes sufrirán más antes de que podamos llegar a ellos”. ¡Si aún amas a tus hijos, entonces arroja esas rocas tan fuertes como puedas!”

Su voz parecía ahuyentar todas sus dudas, y luego fue seguido por una lluvia de varias rocas. Mientras volaban en direcciones tan erráticas que no había forma de predecir donde caerían, el punto era que habían sido arrojadas.

Para cuando Neia volvió a sacar su arco, una lluvia de flechas descendió sobre los demihumanos.

Algunas de esas rocas golpearon a los semi-humanos que iban al frente, los cuales usaron a niños como sus escudos. Más bien, sería más preciso decir que ellos están atacando a los niños atados a esos semi-humanos, que a los mismos semi-humanos.

Los niños gritaban y lloraban de una forma desgarradora. Aun así, las rocas masacraron sin piedad a los lamentables niños. Sin duda fueron el más grande sacrificio de todos. Atrapados en el salvajismo de ambos bandos.

Neia priorizo apuntar a esos niños.

Esto fue un signo de respeto por los sacrificios que tenían que hacerse para poder salvar a las demás personas.

Neia se asomó en busca de su próximo objetivo, entonces sintió algo que rasgaba el aire mientras se acercaba a ella, pero todo lo que pudo ver fue una ráfaga de luz.

¿Es este un ataque mágico del enemigo?

Neia se heló por un momento, al mismo tiempo, sintió un golpe en su vientre. Sentía como si algo la había golpeado ligeramente allí.

Sorprendida, dio un paso atrás y escucho un ruido que provenía de su pie. Neia observo detenidamente y vio algo que parecía la lanza de un arco gigante — en otras palabras, la flecha de una ballesta.

Su punta parece que había sido forjada perfectamente por un martillo.

Neia rápidamente se agacho detrás de una pared. Después de eso escucho un fuerte sonido como si algo gigantesco golpeara los muros de la ciudad.

Un sudor frio corrió por su espalda.

Neia inconscientemente froto la parte de ella en donde había sentido el impacto.

Estaba pensado en como el Rey hechicero había arrojado su espada antes, y había sido desviada por el escudo de luz de la armadura de Buser. Eso podría explicar lo que acaba de pasar justo ahora.

Parecía que había sido salvada por la armadura de Buser que el Rey hechicero le había prestado. En otras palabras, la vida de Neia había sido salvada en el último momento.

¿Es eso algún tipo de protección hacia ataques de largo alcance? Mi pecho, hombros y estomago están protegidos por la armadura, ¿pero que hay de los demás lugares? ¿Porque tuvo esta habilidad que ser activada? No, más importante aún, ¿cuantas veces más seré capaz de usarla? ¿O es ese tipo de cosas que solo pueden usarse una sola vez?

Sin la armadura que el Rey hechicero le obsequio, Neia habría sido atravesada por su abdomen.

Ese hecho envió escalofríos a través de su cuerpo.

“Huh… huh… huh. ¡Vamos, vamos!”

Neia aún no había entrado en el radio de [Bajo bandera divina]. Ella sentía que era innecesario debido a que poseía la corona que el Rey hechicero le había prestado. Ese era el por qué ella podía sentir el miedo a la muere de esa manera. Sin embargo, No había lágrimas en los ojos de Neia — En lugar de eso, ella agarro su arco antes de traicionarse a sí misma.

Ella había decidido a si misma que continuaría luchando, aun si eso significaba seguir tomando las vidas de los niños. No podía permitirse perder la voluntad de luchar luego de tomar un miserable disparo de ballesta.

Esto era para librar a los niños que no paraban de sufrir. Al mismo tiempo, también era para acabar con los semi-humanos que los habían arrastrado a la batalla. La flecha que disparo encarnaba ambas cosas.

La intención asesina de atacar sin importarle los niños se difundió por los solados ubicados en el muro, hasta que todos lanzaron rocas contra los semi-humanos.

Neia incluso pudo observar a los paladines arrojando rocas.

“¡Bastardos! ¡Ustedes bastardos!”

“Ahh, maldición, esos semi-humanos …”

“Lo siento! ¡Lo siento!”

“Lo siento, por favor perdónenme…”

Aunque esos gritos de remordimiento resonaron arriba y abajo de la línea, no dejaron de arrojar sus rocas en ningún momento.

Ese fue el ataque de aquellas personas que habían aceptado que “se debe derramar algo de sangre para salvar la mayor cantidad de vidas posibles” “un sacrificio por el bien mayor”.

Sin embargo, el número de los enemigos seguía siendo abrumador. Para el momento en que habían derrotado la primera fila– Los que usaban niños como escudos — los demihumanos ya se habían avecinado a los muros, y comenzaron a desplegar sus escaleras una tras otra.

Mientras que los demihumanos tecnológicamente atrasados solo podían hacer arietes y escaleras de asalto en términos de armas de asedio, la verdad era que no había una contramedida perfecta contra ambos a la vez.

Varios hombres trataron de empujar las escaleras con largos bastones o dejar que los ángeles las destruyeran, pero había tantas que no sabían qué hacer.

“Que hay de las bombas incendiarias? ¡Haz que los sacerdotes te asistan con sus hechizos!”

“Esto es malo! ¡Tienen una escalera arriba! ¡Iré a otro lado, cuida este lado por mí!”

“¡Tira esas rocas!”

Hubo una gran conmoción en la parte superior de los muros. Los defensores lanzaban piedras o apuñalaban con largas lanzas a los demihumanos que trepaban por las escaleras, pero las escaleras subieron una detrás de la otra, y se hizo difícil tratar con todas ellas.

Varios semi-humanos evitaron ágilmente los ataques con lanza de los soldados, en cambio agarraban sus lanzas arrojaban fuera de los muros a los soldados. Luego estaban los semi-humanos como los armadillos, que tenían exoesqueleto a la par con placas de acero. Estos ignoraron las lanzas y escalaban.

Mientras que los paladines habían sido entrenados en combate y podían tratar con estos semi-humanos fuertemente protegidos, el número de semi-humanos en la parte superior de las paredes aumentaba exponencialmente. Si aparecía una brecha en las líneas defensivas, se llenaría casi de inmediato.

Después de recuperar la compostura, Neia se asomó por detrás de una muralla y disparó a un semi-humano que subía desde un costado.

No era tanto la habilidad de Neia o el arma que ella usaba lo que mato a los semi-humanos de un disparo. Podía matar a los resistentes Armatts y Bladers porque poseía el [Super Shootingstar Super].

El cuerpo de Neia era claramente visible cuando se asomó, y fue golpeada varias veces por las piedras escupidas por los Comedores de Piedra. Aunque esas piedras podrían hacer abolladuras en placas de metal. Neia estaba protegida por la armadura de Buser. Aun así, ella podría estar herida o haber sufrido una fractura o dos.

Aunque estaba sudando mucho, no dejó de disparar contra los semihumanos ni por un momento.

Todavía puedo seguir… Solo tengo suficiente maná para usar el collar de curación que Su Majestad me prestó solo una vez más, ¡así que tengo que guardarlo!

Mientras continuaba tomando disparo tras disparo, parte de su mente intentaba estimar cuánto tiempo podría aguantar. Después de todo, la magia de recuperación era su carta de triunfo y solo podría usarla una vez más.

Sacó una flecha de su carcaj, la puso en su arco, apuntó a la cabeza o corazón de un semi-humano y luego la soltó. Repitió esta secuencia incontables veces.

Una roca la golpeó lo suficientemente fuerte como para soltar el arco de su mano.

Neia rápidamente se escondió detrás de una almena.

Ella había tirado su arco debido a que el ataque del Comedor de Piedras había sacudido todo el cuerpo de Neia, pero esa no fue la unica razon.

Los paladines eran usuarios de espada. Como una escudera, ella había entrenado con espadas, así que incluso si conocía los fundamentos de la arquería, no había pasado mucho tiempo practicando con arcos. Esta falta de práctica hizo que le acalambraran los brazos y le dolieran los dedos.

Si no pudiera usar un arco, entonces solo estaría interfiriendo en el camino. Era demasiado pronto para usar su carta de triunfo ahora, pero no tenía otra manera de restaurar su habilidad para pelear.

“Activar Item: [Heavy Recover]!”

El maná se escapó del cuerpo de Neia, y la hizo sentirse un poco mareada. Ella no podría hacer esto una segunda vez.

Al mismo tiempo, todo el dolor en su cuerpo desapareció, ya sea los calambres en sus brazos o sus dedos adoloridos.

“Puedo hacerlo!”

Neia se inclinó una vez más y continuó disparando.

Afortunadamente, las fuerzas de Jaldabaoth poseían cierto grado de liderazgo. De lo contrario, las ballestas habrían disparado contra Neia para matarla sin dudarlo, pero ya que estaban siendo controlados, no dispararon por temor a golpear a sus aliados.

Neia se concentró en disparar, y eventualmente la mano que llegó de su carcaj apareció vacía.

Ella miró hacia abajo en pánico y vio que se había quedado sin flechas.

En ese momento, un grito vino de los soldados.

Había un semihumano que parecía muy fuerte parado frente a una escalera. Si bien no era diferente de los Comedores de Piedra que le habían disparado piedras a Neia, su físico era excelente. Aunque no era rival para Buser, aún irradiaba el aura de un ser poderoso.

Tenía una gran espada de aspecto crudo en su mano derecha, que parecía una cuchilla de carne. La otra mano sostenía un casco que parecía contener algo. Era la cabeza del paladín quien comandaba esta área.

“¡El gran Jajan-sama de la Tribu Lagon ha tomado la cabeza del comandante enemigo! ¡Ahora, ustedes perros, mátenlos! ¡Maten a todos los humanos!”

***

La situación se volvió sombría de inmediato.

Los paladines eran pocos en número, y una muerte entre esos pequeños números significaba que la fuerza defensiva de esta área se desplomaría. Y eso no era lo único.

Había una diferencia tremenda en la fuerza de lucha entre un soldado y un paladín, incluso si estos últimos no eran parte de una élite elegida a mano. No había forma de que los soldados pudieran ganar contra un semi-humano que podría matar a uno de esos paladines.

Mientras los soldados se congelaban de miedo, los semihumanos escalaron la escalera detrás del Comedor de Piedras de hace un momento — Jajan. Aparecieron como el agua de una presa rota. Uno se volvió dos, y dos se volvieron 4, era como si fuese una Mitosis.

Los semi-humanos comenzaron a ocupar la parte superior del muro y, a su vez, el número de soldados comenzó a disminuir.

Semi-humanos y soldados. La diferencia en sus habilidades individuales era evidente.

Neia en pánico miro a su alrededor.

Flechas. Ella no podía hacer nada sin flechas.

Ella miró a su alrededor como un viajero en un desierto en busca de un oasis, y luego vio a un soldado completamente exhausto apoyado en un refugio. Había un carcaj con flechas a su lado.

¡Eso es! Tomaré las flechas del hombre herido y lo enviaré de regreso a la retaguardia.

Pero Neia contuvo el aliento cuando corrió. El hombre que parecía un arquero le faltaba la mitad de la cara. Estaba claramente muerto.

Probablemente habia recibido un golpe directo de un Comedor de Piedras. Sus sesos estaban esparcidos, su ojo se quedó mirando a la nada, y ese destino muy pronto podría ser el de Neia también.

Ella miró más de cerca, y encontró varios cadáveres similares. Su nariz usualmente sensible finalmente captó el espeso aroma de sangre en el aire. No, su nariz estaba bien, su cerebro simplemente no había captado el mensaje.

Cuando el nudo se le subió a la garganta, Neia se obligó a tragarlo con todas sus fuerzas. Apenas tuvo éxito, pero no se sabía si era porque había tenido suerte, o porque se había vuelto resistente a esto después de ver el “rendimiento de alimentación en vivo” antes.

Neia apretó los dientes y transfirió las flechas que quedaban en el carcaj del arquero sin nombre al suyo. Volver a llenar su carcaj vacío se sentía como si estuviera restaurando su propio espíritu de lucha.

Aún puedo pelear. Todavía hay cosas que puedo hacer…

Después de terminar rápidamente su trabajo, Neia juntó las manos del arquero y cerró su ojo restante. No había tiempo que perder, pero no podía evitar hacerlo.

“Lucharé por ti también, hasta el final …”

Cuando Neia volvió y se levantó, ya no murmuró para sí misma.

Su espíritu se encendió hasta un punto máximo que nunca antes había alcanzado, y sus sentidos eran increíblemente entusiastas. Sentía como si fuera parte del arco que sostenía.

La parte superior del muro era ahora un caos. Teniendo en cuenta las habilidades de Neia, parecía casi imposible dispararle a Jajan — que se encontraba sosteniendo la cabeza del paladín — dado el gran número de amigos y de enemigos entre el. Sin embargo —

¡Todavía tengo estos guanteletes! ¡Y él [Ultimate Shootingstar Super] que Su Majestad me prestó! — ¡Puedo lograrlo!

Ella soltó su flecha mientras se llenaba de esa poderosa convicción.

Para cuando Jajan notó el silbido de la flecha en el aire, ya era demasiado tarde.

La flecha le atravesó la cabeza y Jajan cayó sin fuerzas al suelo.

“¡Jajan de la Tribu Lagon ha caído de la mano de Neia Baraja!”

Aunque ella gritó esas palabras, no recibió una respuesta de alegría. Eso era de esperarse. ¡No había tiempo para un largo “Hurrah!” en medio de una batalla de vida o muerte. Neia se sonrojo un poco al darse cuenta de eso, pero ella había logrado que los semi–humanos se estremezcan. Podía sentir la presión sobre ellos.

Esto no era una total derrota.

Neia tomó su arco otra vez, luego se volvió para enfrentar a un semi-humano apropiado antes de enviar una flecha en su dirección.

Le disparo al semi-humano en la cabeza y este cayo del muro.

Neia tomó otra flecha. Lo estaba haciendo como si no fuera nada, como si no necesitara de ayuda. ¿Era ella una arquera maestra como su padre?

La arquería de Neia había mejorado rápidamente durante el curso de esta batalla.

Así fue como ella había logrado matar a Jajan, aunque este había sido herido durante la batalla con el paladín.

En medio del caos de la guerra, Neia buscó nuevas presas para derribar.

— ¿Por qué no se dirigen a mí, como un arquero?

Esa pregunta fue respondida cuando su siguiente flecha perforó el cráneo otro semi-humano.

“¡No te acerques a esa humana sin cuidado! ¡Lleva la armadura del Gran Rey!”

“El Gran Rey?”

“El Gran Rey Buser? ¿La armadura del Gran Rey Buser?”

Los sensibles oídos de Neia captaron las charlas entre los semi-humanos.

“¡No hay duda de eso! ¡Esa es la armadura de Buser!”

“No me digas que esa humana derrotó…”

¡Ah! ¿¡Es así!? Cuando el Rey Hechicero dijo que me protegería, ¿no se estaba refiriendo a la capacidad de la armadura para protegerse contra los ataques a distancia, era la reputación de derrotar a Buser?

El nombre del Gran Rey Buser era bien conocido en todas las fuerzas semi-humanas. Por lo tanto, los semi-humanos que habían subido el muro tenían la falsa impresión de que estaban luchando contra el guerrero que había derrotado a Buser.

El hecho de que Neia hubiera matado a un semi-humano de la clase dirigente de un disparo solo se añadía a eso.

Por eso se negaron a avanzar contra ella, a pesar de que sabían que Neia era solo una arquera.

Tengo que entregarle al Rey Hechicero, ¿también tomó esto en cuenta?

Con toda probabilidad, pocos semi-humanos la perseguirían ahora, incluso si volteaba la cola y huía. Probablemente darían prioridad a mantenerse firmes en lugar de perseguir a un enemigo fuerte, incluso si estuvieran cometiendo un error. Por lo tanto, la vida de Neia probablemente no corría tanto peligro. El consejo del Rey Hechicero de “huir hacia la puerta este” de repente llegó a su mente, pero no pudo hacerlo después de todo.

Alguien como él nunca hubiera venido aquí en primer lugar.

Neia soltó otra flecha y mató a otro semi-humano.

“! Uoooh! Eso… esa mirada de nuevo…”

Mirada… bueno, los estoy mirando…

“¡Son los ojos de alguien que mata como si fuera una segunda naturaleza! Esa, esa cerda humana, ¡ella es algo más que eso!”

Probablemente… una cerda…

“¡Mira ese arco! ¡Es asombroso! ¡No son solo sus habilidades!”

Hehe!

“El arquero de ojos locos!”

…Eh?

“¿Qué? ¿Qué pasa con ese nombre? ¿Conoces a esa humana?”

…No, no…

“¿Podría esa cerda humana tener un apodo?”

…Espera!

“Una vez escuché que había un arquero humano con cara de demonio y habilidades increíbles … ¡¿podría ser eso?!”

¡Ese era papá!

“¡El arquero de ojos locos! ¡El arquero que mató a Buser!

Por alguna razón, la frase “Arquero de ojos locos” se extendió a través de las filas semihumanas como una ola. ¡Ya lo han decidido! Mientras ese pensamiento corría por su mente, Neia ya no tuvo la oportunidad de corregirlos.

Cuando Neia soltó sus flechas, los soldados comenzaron a moverse.

“– ¡Todos, mantengan la línea! ¡No dejen que los semi-humanos se acerquen a esa chica!

“! Ohh! ¡Formen líneas! ¡Recuerden su entrenamiento!”

“¡Me estoy moviendo!”

Alrededor de 20 soldados planeaban unirse para escoltarla a ella.

“¡Solo mate a esos bastardos por nosotros! ¡Te protegeremos!”

“Entendido–”

Un sonido de alas aleteando vino del campamento enemigo.

Neia giró y señaló su flecha hacia la fuente del sonido.

Sus ojos se llenaron con la visión de los semi-humanos alados que se levantaban de la formación enemiga. Había muchos de ellos.

Si bien parecía que eludir el muro debería haber sido su objetivo, varios de ellos se zambulleron del grupo y descendieron sobre Neia.

Hacía tiempo que había abandonado la idea de a quién apuntarle. En este silencioso y puro mundo blanco donde todo lo que podía ver eran sus enemigos, Neia soltó tranquilamente una flecha a todos y cada uno de sus enemigos.

Su trance de velocidad sin titubeos era inhumano además de su precisión mecánica.

Después de derribar a los semi-humanos alados que se dirigían hacia ella, Neia exhaló ligeramente. Podía escuchar nuevamente después de ser liberada de ese estado de concentración.

Por el lado–

Ella quiso esquivarlo, pero un torrente de dolor provenía de su brazo izquierdo.

Su brazo había sido destrozado por las garras de Armatt desde un costado.

“! Gwaaargh!”

A pesar de su grito de dolor, Neia aún tuvo que sacar otra flecha, pero luego pensó que tal vez no sería capaz de sujetar adecuadamente su arco. En ese caso, quizás sacar su espada podría ser mejor.

Su vacilación fue una gran debilidad, y el Armatt, de aspecto salvaje alzó su brazo, preparándose para continuar con el ataque anterior con un golpe en la cara.

Ella quería retroceder, pero su oponente era un luchador superior y logró cerrar la distancia contra ella, por lo que no pudo evadirlo.

Un intenso dolor llenó su rostro. Mientras ella había logrado girar la cabeza y evitar así que sus ojos sean triturados, las garras le habían atravesado la mejilla izquierda y abierto una herida que permitía el acceso al interior de su boca.

La sangre fresca llenó su boca, y el sabor de la sangre se extendió por su lengua. Además, podía sentir la cálida sangre que salía de su mejilla, la sensación se extendía por su cuello y su pecho.

Neia no tuvo tiempo para desenvainar su espada, así que disparo en la cara del Armatt con el [Ultimate shootingstar super].

El Armatt probablemente no esperaba que ella hiciera eso con el arco, así que trató de retroceder para evitar el ataque.

Como no podía mover bien su brazo izquierdo para sujetar su arco, Neia desenvainó su espada con su brazo derecho.

Neia penetro con una carga como si estuviese poniendo su vida en ello. El Armatt respondió de inmediato con garras afiladas, pero un soldado cercano había herido su pierna y su puntería estaba apagada.

La garra cruzó cerca de su oreja por una fracción de pulgada, pero su propia hoja de acero se hundió en la garganta del Armatt.

Miró hacia el Armatt cuando colapsó y luego examinó la situación.

Mientras ella se había centrado en soltar flechas, sus guardaespaldas militares habían sido casi completamente aniquilados. Los semi-humanos habían llegado hasta donde Neia, y solo quedaban cinco hombres más, todos estaban contra la pared.

 

Los refuerzos más cercanos estaban peleando del otro lado de los semi-humanos que habían escalado las escaleras, y les sería difícil ayudarla aquí. Francamente hablando, parecían estar involucrados en combates cuerpo a cuerpo, por lo que no tendrían el tiempo libre para ayudarla.

 

Había más de 30 semi-humanos en el sector de Neia, y solo había seis personas de su lado.

 

Neia miró a los semi-humanos, y retrocedieron un poco, aliviando la presión sobre ellos.

 

“¡Mis disculpas, Baraja-sama!”

 

Los militares que habían sido apretados contra la pared tomaron una formación defensiva frente a Neia.

 

“No dejaremos que esos bastardos pasen, ¡incluso si es lo último que hacemos!”

 

La persona que dijo esto parecía un hombre cobarde de unos 40 años, con una barriga insalubre y que sobresalía. Sin embargo, su cara estaba enrojecida por lo que parecía ser la excitación de la batalla, y su cuerpo estaba cubierto de tanta sangre que uno no podía decir si era suyo o del enemigo. Aun así, se negó a arrodillarse, erguido con un espíritu indomable.

 

Ciertamente parecía un guerrero confiable.

 

“¡Muchas gracias!”, Dijo Neia mientras escupía una bocanada de sangre fresca que se había acumulado allí. Luego, ella continuó: “¡Te dejaré esto!”

 

Él no era el único que era así. Ninguno de los cuerpos caídos de los soldados mostraba ninguna señal de que hubieran intentado abandonar el perímetro que habían formado alrededor de Neia. ¿Qué otra cosa podía hacer excepto depositar su fe en ellos?

 

Los ojos del hombre se dirigieron al brazo izquierdo de Neia, y su rostro se puso rígido

 

“Puedes ver el hueso…”

 

“Por favor, no digas eso, duele mucho cuando lo señalas”.

 

“Ah, ahhh, lo siento”.

 

Una vez que uno alcanza un cierto grado de habilidad como paladín, puede usar hechizos de recuperación de bajo nivel. Sin embargo, Neia era solo un escudero, por lo que no podía hacerlo. No había paladines o sacerdotes al lado de Neia, y su maná aún no se había recuperado lo suficiente como para usar el objeto mágico de nuevo. Probablemente sería mejor abandonar la idea de usar su brazo izquierdo en esta batalla.

 

Neia miró a los semi-humanos, pero solo mover sus ojos hizo que la herida en su rostro le doliera.

 

El dolor hizo que su mirada fuera mucho más ominosa, y mientras los semi-humanos la sentían, se pusieron en guardia.

 

“Baraja-sama, seguiste derribándolos con tu arco, así que ahora no queda nadie como ese tipo que cargó en este momento. Así es como logramos sobrevivir”.

 

Si los semi-humanos que estaban frente a los ojos de Neia se apresuraban todos a la vez, los soldados probablemente serían derrotados en un instante. Sin embargo, todos desconfiaban de Neia, la arquera, por lo que no podían moverse juntos. En verdad, ella podía entender su cautela una vez que escuchó lo que los semi-humanos estaban diciendo.

 

“El arquero de ojos locos… ¿no está solo usando una espada?”

 

“No te descuides, solo está fingiendo que no puede usar una espada para luego derribar a sus oponentes”.

 

“¿De Verdad? Eres un tipo realmente inteligente”.

 

“¿Deberíamos acabar con los soldados y matarla a distancia con lanzas?”

 

Neia se burló de ellos en su corazón. Parecería que había ganado una reputación inmerecida gracias al poder del arco mágico que había pedido prestado.

 

“… ¿Hay esperanza para mí?”

 

Neia se hizo la pregunta lo suficientemente silenciosa como para que los semi-humanos no pudieran oírla, y luego se río.

 

“…Si es el arco… el arco que pedí prestado a Su Majestad, el [Súper Shootingstar Súper], disparar no sería un problema, pero…”

 

El hombre intentó decir el nombre [Súper Shootingstar Súper], y luego se río tristemente.

 

“Realmente … así que es muy malo, eh. Hey, Baraja-sama… salte por la pared y huya. Usted debería seguir viviendo”.

 

“¡Aiieee! Per-perdóneme. Es natural que te enojes con palabras tan tontas. Pero, aunque no sé por qué tipo de infierno pasaste, estás cerca de la edad de mi hija… Creo, pero dejar que una chica así muera es solo…”

 

No estaba enojado, solo me estaba mirando normalmente. La idea cruzó por su mente, pero esto ya era algo común y Neia no se ofendió por eso.

 

El hombre estaba diciendo la verdad. Sería más prudente retroceder por el momento y curar sus heridas hasta que pueda usar su arco, en lugar de mover una espada a la que no estaba acostumbrada.

 

–¿Qué les pasará si hago eso? Lo sé muy bien. No puedo ayudarlos incluso si me quedo y peleo. Voy a morir por nada. Pero…

 

Neia movió el arco en su mano izquierda hacia abajo y hacia un lado.

 

Necesito devolver esta arma. Hay muchas razones por las que debería correr. Pero, pero, ¿qué pensarán los enemigos de Su Majestad si huyo mientras estoy empuñando un arma que me prestó? En ese caso–

 

“¡¿Cómo podría correr?!” gritó ella. “¡¿Cómo podría yo, como alguien que sostiene un arma prestada de Su Majestad, dar media vuelta y huir?!”

 

Ella agarró su espada con fuerza en su mano derecha.

 

Pagar lo bueno con lo bueno era natural para un ser humano.

 

La gente de este país -específicamente, la cabeza de sus paladines- no era del tipo para hacer eso, pero quería mostrarle al Rey Hechicero que no todos en este país eran así.

 

“¡Yeeeaaaart!”

 

Neia atacó con un grito de batalla que sonó como un gemido. Como no podía usar su arco, los soldados morirían por nada protegiéndola. En ese caso, ella debería aprovechar el miedo equivocado del semi-humano a su poder y atacar, mientras que los soldados podrían soportar.

 

El enemigo probablemente no había esperado que Neia se cargara a tantos enemigos, y se movían lo suficientemente despacio que incluso la escasa habilidad de espada de Neia fue suficiente para cortarlos.

 

Los soldados restantes detrás de Neia siguieron su ejemplo.

 

Neia balanceó su espada.

 

Rebotó, y los semi-humanos se balancearon hacia su cuerpo abierto, solo para que sus ataques fueran desviados la armadura de Buser.

 

Neia dio una estocada con su espada.

 

Ella apuñaló el cuerpo de un semi-humano, y cuando sacó su espada, sus órganos la siguieron. Antes de que el semi-humano tocara el suelo, las garras de otro demi-humano golpearon la cara de Neia. La herida en su mejilla izquierda fue seguida por una a su derecha, y la sangre que fluía llegó a los ojos.

 

Un dolor intenso llenó sus piernas.

 

Un semi-humano hundió su daga en su piel.

 

Uno de los soldados cayó.

 

Las espadas se balancearon.

 

Otros 2 soldados más cayeron.

 

Un semi-humano colapsó.

 

Todos los soldados estaban muertos.

 

No había nada más que enemigos frente a ella y a sus costados.

 

Su respiración era irregular, y los latidos de su corazón la irritaban.

 

Las partes de su cuerpo que habían sido golpeadas por los enemigos ardían, y cada vez que ella las movía, oleadas de dolor inundaron a Neia con agonía.

 

—Tengo miedo.

 

Neia tenía miedo.

 

Iba a morir, y pensar en eso la asustaba mucho.

 

Ella estaba preparada para morir aquí.

 

El enemigo la superaba en número varias veces a uno, y también eran mejores luchadores individuales.

 

El enemigo tenía todas las ventajas, y la única ventaja que tenía era su posición defensiva.

 

Siendo ese el caso, sería extraño si ella no muriera.

 

Aun así, mirar a la muerte a los ojos era aterrador.

 

La palabra “puerta este”, dicha por la persona a la que respetaba profundamente, resonó en su mente. Aunque estaba dispuesta a morir, aún deseaba vivir.

 

Neia había pensado alguna vez sobre lo que sucedería cuando la gente moría.

 

¿Cómo sería el momento de su extinción?

 

Su alma regresaría al gran río, donde los dioses la juzgarían, y aquellos que hicieron el bien como se describe en las escrituras irían a una tierra de descanso eterno, mientras que los malvados serían entregados en una tierra de tormento.

 

Aun así, incluso si había acumulado buenas acciones a lo largo de su vida con el objetivo de alcanzar su eterno descanso, todavía tenía miedo de enfrentar el final de su vida.

 

Neia balanceó su espada.

 

Ese golpe sin poder no podría matar a un enemigo en un solo golpe.

 

Cualquiera que ataque incluso cuando esté rodeado, tomaría contraataques del enemigo.

 

Las espadas perforaron la armadura de Neia, y ella estaba cubierta de heridas.

 

Neia todavía estaba viva gracias a la armadura que el Rey Hechicero le había prestado. Ella hubiera muerto hace mucho tiempo sin eso. De hecho, se habría convertido en un cadáver como los innumerables milicianos y civiles muertos que se habían dispersado por toda la ciudad como si hubieran sido arrojados sin cuidado.

 

Debo estar en muy mal estado…

 

Neia se río de sí misma por poder pensar en cosas tan inapropiadas, incluso cuando estaba tan cerca de la otra vida.

 

Sus pies resbalaron debido a la fuerza de su swing. Su muslo izquierdo se agarrotó y su muslo derecho resultó herido y no pudo mantener su espada erguida.

 

Perdió el equilibrio y se cayó. Se apoyó contra una almena, pero fue todo lo que pudo hacer para no colapsar.

 

El mundo se estaba volviendo blanco y nublado, y podía oír un jadeo lejano y sibilante.

 

Fue un sonido molesto. Se preguntó quién lo estaría haciendo y se dio cuenta de que era ella misma.

 

Ella estaba en su límite.

 

Neia iba a morir.

 

“¡Solo un poco más y el Mad-Eyed Archer (Arquero de ojos locos) estará muerto!”

 

“Ahhh! ¡Todos juntos ahora!”

 

Las voces de los semi-humanos llegaron desde lejos.

 

Esto es dolor verdadero…

 

Neia ya no podía decir lo que los semi-humanos estaban diciendo. Sin embargo, probablemente no estaban cantando sus alabanzas. A medida que sus procesos de pensamiento fallaban uno tras otro, una parte de su mente pensaba solo en cosas como esa.

 

Ella simplemente estaba agitando la espada en su mano para mantenerlos alejados; sus ataques solo tenían la intención de mantener al enemigo a raya.

 

Tengo… Tengo tanto miedo… pero todos… me están esperando…

 

En ese mundo blanco y nublado, vio las sonrisas de su madre, su padre y sus amigas de su pueblo natal.

 

¿Quiénes… son ellos… ahh… Bu-chan… Mo-chan… Dan-nee…? Estoy… asustada… Su… Majestad…”

 

Sus pulmones, su corazón, sus brazos y su cerebro querían descansar.

 

Neia ya no podía resistir esa tentación, pero, aun así, aún no se rendía. ¿Por qué fue eso?

 

Ella tenía miedo a la muerte. Ella estaba llena de la convicción como escudera de luchar hasta el final.

 

Aparte de eso, ella quería lograr resultados que fueran dignos del material de guerra que había pedido prestado.

 

Las armas de los semi-humanos llegaron al instante, apuñalando el cuerpo de Neia.

 

Y después de eso, Neia Baraja murió.

 

 


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