(LV999) Capítulo 3 – Parte 16

Traductora: Pamela Rooseveth

Edición: Beriia


¡Aqui llega! Os traigo la penúltima parte del capítulo 3, y que sin duda ha sido (para mi) la mejor parte hasta ahora…

De seguro pensaréis lo mismo,

Pamela Rooseveth.


 Está bien para ti convertirte en lo que quieras ser – Parte 16

“¿Qué quieres decir con eso?”

“Es exactamente lo que dije.”

Rex no entendía el significado de aquello. Aquellos que intentaban subyugar al Rey Demonio tenían el propósito de morir; tendrían el valor de hacerlo porque era una consecuencia necesaria. Sin saber cuándo iban a morir exactamente, y enfrentando el alto riesgo de muerte que implicaba someter al Rey Demonio, el Grupo del Héroe en realidad tampoco temía la muerte.

Incluso si les dijeran que Kagami carecía de ello también, no podrían comprenderlo de inmediato.

“El miedo a la muerte, aunque ese aldeano no lo tenga, nosotros hemos tenido la determinación de morir desde hace mucho tiempo… ¿Acaso es algo especial?”

Takako soltó un suspiro a las palabras de Rex y solo le dijo: “Lo entenderás cuando lo veas”, y después de ello sin más conclusiones corrió hacia la puerta oeste.

Después de un rato, Alice pudo ver una pared gigante y un hombre vestido con un sobretodo.

“¡Menou!”

Alice alzó la voz y llamó a Menou que, a pesar de haber llegado antes que ellos, se quedó allí sin moverse.

Cuando llegaron, vieron que la puerta oeste previamente cerrada se había abierto.

Ante la puerta abierta, Menou y varios guardias permanecían inmóviles, sin hablar. Todos miraban fijamente algo al otro lado del umbral, parecían desconcertados.

“Menou-chan, ¿es ese Kagami-chan?”

Aunque Takako gritó, Menou no respondió en absoluto.

Menou estaba mirando cierto punto como si sus ojos estuvieran obligados a ello, y aunque no podía hablar, señaló una zona fuera de la ciudad, como si quisiera decir algo. Cuando el Grupo del Héroe y las dos chicas miraron el lugar al que estaba señalando, todos aparte de Takako pusieron la misma expresión de sorpresa que los guardias y enmudecieron de repente.

Fuera de la puerta del oeste, una tierra seca y vasta se extendía frente a ellos. Algunas flores brotaban aquí y allá, pero la mayoría había muerto o desaparecido debido a la sequedad. Árboles rotos, muertos y escarpadas rocas rondaban alrededor, y el suelo iluminado por el sol poniente estaba cubierto de la tierra roja que caracterizaba a las llanuras estériles de Atros.

Tal como habían dicho los guardianes, un grupo de Monstruos que parecían contar los 10.000 había llegado a Salumeria. Sin embargo, su avance había sido detenido y en ese momento estaban ligeramente dispersos.

“¿K-Kagami-san?”

Alice no podía creer lo que había delante de sus ojos… En lugar de la tropa de Monstruos que debería haber estado viendo, Kagami, que tenía la presencia del Diablo, estaba liberando una sensación abrumadora, como si esta tropa no fuera nada especial en absoluto.

Era la presencia de una persona que mostraba hostilidad hacia todos los Monstruos que originalmente tenían el objetivo de atacar Salumeria. En el momento en que esta presencia había aparecido, todos los Monstruos habían concluido instintivamente que “Él es peligroso, y él es alguien que debemos derrotar aquí.”

Un Monstruo gigante, de ojos y piel verde, que tenía una forma similar a la de un humano, pero que doblaba varias veces la altura de uno, se acercó a Kagami. Este monstruo era un Cyclops del Nivel 168 lo bastante poderoso como para levantar varias rocas grandes. Kagami agarró firmemente al Cyclops por una de sus manos y lo agitó como un arma, mandando a volar lejos una gran cantidad de Monstruos a su alrededor como si fueran confeti.

Había un humano utilizando a un Cyclops como un ventilador con una de sus manos. Se decía que los Cyclops son los mejores Monstruos en combate cuerpo a cuerpo de los nativos de Atros, y que no debían ser desafiados sin una estrategia.

Sin importar lo loco que fuera este evento, los que lo vieron no tenían palabras para describirlo.

Era algo que sólo podías entender si lo veías.

“¡Hey, tú…! ¡Es peligroso!”

En el momento en el que Rex gritó, varios Monstruos que parecían ser Reptilians de Nivel 126 salieron volando de la tropa de Monstruos, y dispararon un Heat Beam (NT: Haz de calor) desde sus bocas directamente a Kagami.

Sin embargo, él lo evitó en el último momento. Como atestiguando cuánto tiempo esperó para esquivar el ataque, un rasguño apareció en su mejilla. Kagami sonrió, sin tomarlos en serio mientras lanzaba el Cyclops en sus manos hacia los Monstruos voladores.

En el momento en que los Cyclops dejaron su agarre, Kagami fue atacado de golpe por los Monstruos circundantes… Pero él ya había desaparecido instantáneamente.

Inmediatamente después, diversas figuras borrosas de Kagami aparecieron una por una frente a los Monstruos, como si se crearan después de que el Kagami corpóreo apareciera, antes de disolverse en la nada. Cuando apretó ambas manos, los Monstruos confundidos volaron en el aire, como el confeti del desfile, y se convirtieron en oro.

Sin embargo, el Cyclops se apresuró a responder, y en el momento en que el oro aterrizó en el suelo, golpeó a la derecha de Kagami con su mano masiva, casi de tamaño de una roca.

El asalto no terminó con eso. Los Monstruos voladores dispararon Heat Beams hacia el gigantesco puño de piedra que golpeaba a Kagami, envolviéndolo en innumerables pequeñas explosiones que se unieron en una gigantesca explosión.

El puño del Cyclops fue incapaz de soportar los Heat Beams y fue parcialmente destruido, mientras que el resto de su cuerpo fue envuelto en la explosión y se hizo un ovillo como el humo. Dentro del torbellino, un Kagami tranquilo, con ojos agudos y desgastados, mostró una sonrisa sin miedo, desatada por el ataque sorpresa, mientras la sangre fluía y salpicaba su frente. Entonces, una vez más, corrió hacia la tropa de Monstruos.

“Oye… Ese tipo…”

Todo el mundo podía entender lo que la sorprendida Palna estaba tratando de decir mientras el sudor le caía por la frente. Kagami estaba sufriendo daños. Graves daños.

Sin embargo… Se enfrentaba a la tropa de Monstruos sin temor. Los espectadores no pudieron dejar de jadear ante tal locura.

“Te lo dije, ¿no? Ese niño no tiene miedo a la muerte. No importa cuánto daño reciba, no intentaría luchar enserio a menos que se encuentre cerca de la muerte. Él solo piensa en si puede hacerlo o no. Si piensa que puede hacerlo no se detendrá hasta que muera, si no… Inmediatamente se dará por vencido.”

El Grupo del Héroe escuchó a Takako hablar, pero no podía creer lo que veían mientras miraban a Kagami pelear hasta el agotamiento. Aunque era gradual, las heridas de Kagami parecían desaparecer como si nunca las hubiera tenido.

Aunque el Grupo del Héroe asumió incorrectamente que no había sufrido ningún daño, Takako explicó “Esa es la habilidad de Kagami-chan”, y el Grupo del Héroe volvió a mirar a Kagami con asombro.

Recibió daño sin rendirse como si enfrentara la muerte, se enfrentó a los Monstruos, y mientras los enfrentaba, sus heridas se curaban. Entonces lucharía de nuevo, recibiendo más heridas, y luego… Se reía. Era como el Diablo en si mismo.

Tal vez la razón por la que Kagami había confiado a Alice al Grupo del Héroe era para que no viera este lado de él. Esto era muy probable ya que el actual Kagami claramente no era normal. Sus ojos estaban llenos de intención asesina, y se enfrentaba a los 10.000 Monstruos, mientras que emitía una helada y escalofriante aura difícil de soportar.

En el momento en que todos vieron esto, lo entendieron. Este era el REAL Kagami. Tenía una presencia tan abrumadora que el Grupo del Héroe entendió que no los había manejado seriamente antes.

Un Demonio equivalente a 10.000 Monstruos.

Incesantemente implacable, a pesar de lograr lo imposible, Kagami por su cuenta era más aterrador que la tropa de 10.000 Monstruos. No podían evitar temerle.

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