Ankoku Kishi Monogatari

(AKM) Capítulo 3


Catora: AQUÍ CATORA, SORPRENDIENDO AL MUNDO CON SU REPENTINA APARICIÓN!!… Nn? Entonces? Se sorprendieron? Me esperaban? Apuesto que no… Y tampoco esperan verme de nuevo!! Solo vine aquí porque Tibe comenzó a quejarse diciendo que tenia resaca y que no podía traducir nada, comenzó a rogare, pidiéndome que tradujera “esto” por el, a mi, quien debería estar traduciendo sus propios proyectos… pero el buen Catora decidió ayudar a esa triste y miserable criatura… eso… Recuerden que Catora traduce desde la Raw por lo que pueden haber algunas diferencia entre esta y la versión en ingles… eso… AHORA A LEER
NT2: Praise Catora!!
NT3: Esto es tan vergonzoso… pensar que subiría la versión equivocada (había publicado accidentalmente la versión incompleta de Tibe en vez de la mía)
Tibe: Ni siquiera me molestare en intentar explicar esta situación… sigh disfruten del capítulo y ya.

Su Motivo para Luchar

◆ Persona convocada, Kuroki

Hace mucho tiempo, entre los Dioses que habitaban las Tierras Sagradas de Elios, existió un cierto Dios Principal Masculino.

Este Dios Masculino poseía un gran poder entre los Dioses de Elios, sin embargo, su apariencia era grotesca.

Por ese motivo, el permaneció solo a pesar de que todos los otros Dioses había logrado conseguir una pareja.

Pero, el aun deseaba tener una pareja, por lo que fue en búsqueda de alguna Diosa que quisiera estar con el.

Sin embargo, ninguna de las Diosas se sintió atraída por el.

Después de eso, intento cortejar a los ángeles y hadas que servían a las Diosas. Sin embargo, cada uno de ellos sintieron rechazo por el repugnante aspecto del Dios Masculino e inmediatamente fueron a buscar refugio con las Diosas a quieres servían.

Las Diosas, quienes ya no soportaban al Dios Masculino, planearon deshacerse de el.

La Diosa que planifico esta treta fue la Diosa Rena.

Entonces, las Diosas decidieron decirle innumerables mentiras a Audis, el Rey de los Dioses. Las Diosas le dijeron como fue que el Dios Masculino había estado obligando a los ángeles y hadas a volverse sus esposas.

Y así, después de que Audis tuviera una larga discusión con los demás Dioses para decidir que hacer en esta situación, este finalmente decidió desterrar al Dios Masculino hacia las Tierras Oscuras, Nargol.

El Dios Masculino lloro. El Dios Masculino nunca había obligado a alguien.

El Dios Masculino intento suplicarle a Audis para que lo reconsiderara.

Sin embargo, las Diosas, quienes habían confabulado juntas, dieron el mismo testimonio que lo recriminaba, causando que Audis se negara a revocar su decisión.

El Dios Masculino se vio obligado a aceptar su decisión.

En ese momento, el Dios Masculino le hizo una petición a Audis. Le pidió que, a cambio de acatar su decisión, el le permitiera tener uno de los mechones del hermoso cabello de la Diosa Rena, la Diosa mas bella de todas.

Después de oír su petición, Audis lo negocio con Rena.

Rena, a regañadientes, acepto cumplir su petición.

Entonces el Dios Masculino partió a Nargol.

El Dios Masculino decidió que, si nadie deseaba ser su esposa, el mismo crearía una Diosa la cual seria su esposa.

Después de numerosos intentos, el Dios Masculino finalmente fue capaz de crear una Diosa usando el mechón de cabello de Rena.

Sin embargo, esa Diosa era una replica de la Diosa Rena.

Rena, quien noto que el Dios Masculino había creado una copia de ella, se enfureció e inmediatamente le exigió que le entregara esa copia.

Sin embargo, esta vez el Dios Masculino no estuvo dispuesto a seguir esa orden.

Entonce, erigió una barrera al rededor del la Tierras de Nargol e inmediatamente se preparo para luchar contra todo el que viniera por el.

Después de ver eso, Rena instigo a los demás Dioses a castigar al Dios Masculino.

Sin embargo, el no era un enemigo al que ellos pudieran derrotar por si mismos.

El Dios Masculino era fuerte, solo Audis era capaz de hacerle frente.

Sin embargo, Audis, el Rey de los Dioses, no podía dejar fácilmente Elios.

Por otro lado, los otros Dioses, a excepción de Rena, no estuvieron dispuestos a enfrentarse contra el Dios Masculino.

Fue entonces que Rena, de mala gana, se vio obligada a enviar a los Héroes y Ejércitos Humanos a Nargol.

Ese fue el comienzo de la batalla.

Desde entonces, el Dios Masculino que se enfrento a Rena comenzó a ser llamado el Rey Demonio.

Ese Rey Demonio era Modes.

Desde entonces, los ejércitos de Modes y Rena se enfrentaron el uno al otro fieramente.

El resultado fue una racha ganadora para el ejercito de Modes.

Rena, disgustada, se dio cuenta de que no lograría ganar si las cosas seguían de este modo, por lo que le rogó a la Diosa Kasa que le mostrara un modo de ganar por medio de su poderes proféticos.

La Diosa Kasa profetizo que, si ella lograba traer un Héroe de un Mundo Diferente, ella lograría derrotar a Modes.
Entonces Rena convoco al Héroe de un Mundo Diferente que seria capaz de derrotar a Modes.

Ese era Reiji, el Héroe de la Luz y sus compañeras.

En un principio, Modes no sabia absolutamente nada sobre la profecía.

Sin embargo, eso cambio cuando del Héroe atravesó las lineas defensivas con su poder abrumador.

Asombrado, Modes decidió examinar la identidad del aquel Héroe, y gracias a eso, el pudo saber sobre la profecía.
Según la profecía, Modes seria derrotado si se enfrentaba al Héroe.

Modes no puede luchar contra el Héroe.

Por eso, Modes decidió recolectar mas información.

Entonces Modes, al igual que Rena, le pidió a Kasa que le realizara una profecía, en la cual se le revelo que podría detener al Héroe si el también convocaba a alguien de un Mundo Diferente.

Entonces, Modes robo la información sobre el método de convocación de Rena y convoco a aquel que podía oponerse al Héroe.

Ese Alguien convocado fui yo.

Ese fue el resumen de la historia del Rey Demonio Modes.

Si pierden la batalla, Monra sera eliminada. Modes quiere evitar eso a toda costa.

Modes, al borde de las lagrimas, rogaba por mi ayuda.

Por cierto, según lo que dijo Modes, entre la información que le robo a Rena, no se menciono en ningún momento algún método para regresar.

Por lo que veo, no tengo forma de regresar, o al menos, aun no han encontrado una.

En otras palabras, podría suponer que el lado de Reiji tampoco sabe como regresar.

No pude sentir que Modes dijera alguna mentira.

Por otro lado, si el lo hubiera querido, podría haberme mentido y haberme amenazando diciendo que no me revelarían el método para regresar a menos que hiciera lo que me pidieran.

En ese caso, ¿cual es el motivo por el que Reiji y los demás están luchando?

Bueno, incluso si intento pensar en ello, seguramente no lograre llegar a una respuesta.

Me moví hacia el patio del Castillo junto a Modes.

Este patio fue diseñado tomando como inspiración la residencia de Modes en Elios.

No es un lugar espectacular, pero si uno que te haría sentir en paz.

Parece ser que solo Mora, Modes y algunos individuos especiales tienen permitido venir aquí.

Me encontraba sentado en una silla circular mientras oía la historia de Modes.

En frente de mi había una taza con algún tipo de té que Mora había preparado.

Era un té con una fragancia única.

Se sentía ligeramente amargo pero era realmente delicioso.

Mientras bebía el té, comencé a pensar en mi futuro.

¿Tendré que pelear contra Reiji nuevamente?

Siento que estoy soñando.

Modes me dijo que si peleaba, crearía una Diosa para mi mismo.

Crear una Diosa no es fácil, pero parece que no es un gran problema para un Dios Principal como el.

Es una recompensa atractiva.

Nunca antes había estado en una relación con una mujer.

Por el contrario, la mayoría me evitaba con miradas irritadas.

Recuerdo el pasado.

Al principio, las chicas me hablaban con normalidad, al igual que con todos los demás, pero de repente comenzaron a tomar distancia de mi.

Al parecer, cada vez que veía a una chica linda, acababa lamiéndolas con la mirada antes de que me diera cuenta.

Shirone fue quien me señalo esto. De todos modos, parece ser que mi mirada acababa siendo atraída inconscientemente hacia cada chica que vistiera una mini falda.

Bueno, incluso si me dice eso, creo que es algo inevitable, es como un instinto…

Debido a eso, nunca tuve la oportunidad de salir con alguien.

No puedo evitar entristecerme cada vez que pienso en ello.

Mejor dejemos de pensar en ello.

A propósito, también le di un vistazo a la figura de la Diosa Rena.

Ella y Mora se diferenciaban en ciertos aspectos, pero aun así eran realmente parecidas.

Se supone que la próxima Diosa que Modes creara para mi sera tan bella como Mora.

No puedo evitar sentirme atraído por una solicitud tan atractiva como esa.

Y lo mejor de todo es que me amara incondicionalmente.

Incluso si no soy un buen hombre.

A mi también me gustaría coquetear con una chica linda.

No es necesario que sean tantas como las que merodean junto a Reiji, con una sola me basta.

Creo que seria la persona mas feliz del mundo si una chica tan bella se volviera mi novia.

Pero…

 

Para lograr eso debo derrotar a Reiji.

A decir verdad, no me siento con oportunidades de ganar.

En realidad, ya he luchado contra Reiji en el pasado.

Fue una pelea aburrida.

Fue en ese momento, ¿no?

En ese entonces, durante la secundaria, Reiji, quien se intereso en el kendo, y acabo luchando contra todos lo que sabían kendo en la escuela.

Yo fui uno de ellos.

En ese momento, yo mismo desafié a Reiji.

A decir verdad, yo no me consideraba particularmente fuerte.

Sin embargo, no esperaba perder tan fácilmente.

Fue algo inesperado.

En primer lugar, sus movimientos estaban en un nivel completamente diferente. En ese momento me preguntaba como es que era capaz de realizar tales movimientos a pesar de que tenían la misma edad.

Aun recuerdo las palabras que me dijo Shirone después de que el duelo acabara.

 

[Luces deprimido, ¿te encuentras bien? Reiji es especial, así que no te sientas mal por haber perdido contra el]

 

Shirone intento consolarme con esas palabras, pero en realidad solo me hicieron sentir aun mas miserable.

Para ser honesto, considere abandonar el kendo después de eso.

Sin embargo, por alguna razón, continué con el.

Esperaba volverme un poco mas fuerte, pero al mismo tiempo sentía que Reiji acabaría volviéndose mucho mas fuerte.

Pase lo que pase, acabare siendo derrotado.

En serio, podría morir si intento retarlo en este momento.

La recompensa es atractiva, pero no tendrá ningún sentido si acabo muriendo a la mitad del camino.

En realidad, no tengo ninguna obligación con Modes.

Podría abandonar a Modes y ya.

Pero, aun había algo que me molestaba en lo profundo de mi corazón.

Los que me molestaba en lo profundo de mi corazón era algo realmente aburrido.

Para Modes, Mora es la compañera que el siempre había deseado.

Y por algún motivo, yo no me sentía dispuesto a abandonarlos.

 

“¡Por favor, Kuroki-dono! ¡Eres mi ultima esperanza!”

 

Grito Modes mientras tomaba mis manos con lagrimas en sus ojos.

No pude evitar reír cuando lo vi en ese estado.

 

“Lo siento, ¿podrías darme un poco de tiempo para pensarlo…?”

Catora: Si encuentran algo raro, lo que sea, solo díganmelo en los comentarios
(Tibe: No debería, ya corregí su basura… jum…)

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